Fuerteventura es una isla del archipiélago canario (España), situada en el océano Atlántico a 97 km de la costa noroeste de África. En 2009 es declarada reserva de la biosfera por la UNESCO. Fuerteventura es la segunda isla con más superficie de las Canarias y es  geológicamente  la más antigua del archipiélago Canario . La característica más destacada de Fuerteventura es su bajo relieve y su suavidad topográfica. El efecto continuado de la erosión ha suavizado la superficie de la isla. La mayor altitud de Fuerteventura corresponde al Pico de la Zarza (807 metros), también llamado por los Majoreros “Orejas de Burro”, y son los restos del gran volcán en escudo que se formó en la Península de Jandía, al sur de la isla.

La isla de Fuerteventura es una de las grandes olvidadas de las islas Canarias, sin embargo su belleza natural y su paisaje apenas alterado por la mano del hombre hace de esta isla un lugar mágico para perderse durante las vacaciones. Poca gente sabe que fue la primera isla en ser colonizada por los europeos. El noble y marino francés Juan IV de Bethencourt inicio la llamada conquista señorial de las Islas Canarias, logrando tomar Lanzarote, Fuerteventura y El Hierro, y llegando a obtener el título de señor de las Islas de Canarias. El relato de su expedición de conquista se recoge en la crónica Le Canarien (El Canario).

La época pre-colonizadora es relativamente desconocida, debido a la escasez de estudios antropológicos.  El nombre indígena de la isla, antes de su conquista en el siglo XV, era “Erbani” con sus dos comarcas “Jandía” y “Maxorata”, de donde deriva el gentilicio majorero. Majo o Maxos era el nombre que recibían los antiguos habitantes de Lanzarote y Fuerteventura (Islas Canarias) antes de la conquista por parte del Reino de Castilla. Son muchos los que conocen “guanche” como gentilicio de todos los aborígenes de Canarias,  lo cierto es que ese nombre se reserva estrictamente a los pobladores de Tenerife antes de la llegada de los europeos.

Los primeros habitantes de la isla, procedían del Norte de África, desde Túnez a la costa atlántica, y desde el Mediterráneo hasta el límite sur del desierto del Sáhara, los pobladores están emparentados con los pueblos bereberes del actual Magreb

La mayoría de las teorías apuntan que las primeras arribadas a estas islas datan aproximadamente del año 500 a. La arqueología ha demostrado que el horizonte cultural de los primeros pobladores de la isla corresponde con la protohistoria del noroeste africano, protagonizada por pueblos bereberes influenciados por la cultura púnica, y quizás también por la latina. Las causas exactas que motivaron el desplazamiento se desconocen.